Un 7 por ciento del gasto en salud se pierde por fraudes sanitarios a nivel mundial. Esta cifra se achaca principalmente a fraudes masivos a pequeña escala (p. ej.: recetas), más que a grandes fraudes individuales. En España no existen datos al respecto, pero el fraude fiscal total asciende a 60.000 millones de euros, que equivale a todo el presupuesto anual de sanidad del Estado. El fraude se considera "el único de los grandes costes de la asistencia sanitaria que aún no se reduce".